“Me encanta compartirme cuando soy feliz y también cuando no”, dice Pamela McBeath. Con más de una década creando contenido, esta creadora mexicana ha aprendido que el propósito está en conectar, no en la perfección.
En esta charla íntima, Pamela reflexiona sobre cómo pasó del miedo a mostrarse, al amor por compartir su vida real: con mañanas de ejercicio, perritas, espiritualidad y hasta bigote de amor propio.
Llevas más de una década conectando con una comunidad muy fiel. Al principio, muchos te conocieron por tu faceta en concursos de belleza, como Miss Estado de México. ¿Cómo fue esa transición de las pasarelas a crear contenido en redes sociales y conectar con una audiencia desde un lugar más personal?
Realmente para el momento en el que tuve la oportunidad de concursar en Miss Estado de México, ya llevaba algunos años haciendo redes sociales, entonces no fue tanto como pasar de la pasarela a las redes sociales; pero definitivamente sí fue una experiencia que cambió la manera en la que hacía un poco mi contenido.
Siempre voy a agradecer muchísimo la experiencia de lo que fue estar ahí, las personas que conocí, pero definitivamente toda esa experiencia me llevó como a buscar muchas respuestas conmigo, a querer reconectar conmigo y como que hay más allá de la belleza.
Cuando estás ahí, en ese tipo de espacios, es algo que escuchas mucho, de qué guapa y qué arreglada y qué bla bla bla. Entonces, cuando se acabó toda esa experiencia para mí fue el pensar qué soy sin eso, ¿sabes?
Es decir, ¿cómo es PAM sin ese diálogo, sin eso que se percibe solamente a la distancia y desde el exterior? Desde tiempo atrás me había interesado mucho la espiritualidad y el crecimiento personal, y cuando salí de ahí se volvió mucho más importante y, sobre todo, como este diálogo de que creo que a todos nos gusta consumir concursos de belleza, ¿no? Pero que la esencia de lo que tú eres es igual, sino más importante, que cómo te ves, y para mí fue reconectar con eso, con el qué soy yo fuera de cómo me veo, como justo más conectar con el ser que con el físico.
View this post on Instagram
Hoy combinas tu faceta de influencer con tu vida más personal. ¿Cómo ha cambiado Pamela McBeath desde que empezó en Twitter a finales de 2012 hasta la creadora de contenido que eres hoy? ¿Qué has aprendido de esta evolución?
Como mencionaste antes, llevo bastante tiempo haciendo contenido y estando en redes sociales, entonces definitivamente diría que la PAM que empezó en Twitter (ahora X) en esos años tenía un poco menos miedo de mostrarse.
Siento que las redes sociales fueron obviamente evolucionando y en algún momento se volvieron un poco más agresivas, por decirlo de alguna manera, y siento que para mí ha sido como el proceso de quitarme esa idea. En algún momento llegué a un punto de no querer enseñar tanto de mi vida personal, no querer mostrar tanto, porque siento que en algún punto fui muy juzgada, y mucho, por todo lo que enseñaba, entonces como que llegó a un punto en el que dije: no me pueden juzgar por algo que no enseño, porque nadie lo está viendo.
En ese punto, en esa manera de pensar, dejé de mostrar un poco de, o no muy poco, bastante de lo que soy, de lo que pienso, y como que me encerré en ese miedo, y tiene un poco de tiempo para acá que entendí que no me quiero compartir desde el miedo, que quiero compartirme desde el amor, y que al final comentarios siempre van a haber.
Afortunadamente, siempre han sido muchos más los comentarios positivos, y que no me gusta quedarme así sin compartir lo que siento, lo que soy, lo que pienso, porque realmente cuando lo hago siento que me ayuda a conectar muchísimo con mucha gente. Y hay algo en mí que siente que ahí, en el compartir y en el conectar con gente, está mi propósito; entonces eso es lo que he aprendido de ese proceso y de la evolución sobre todo.
View this post on Instagram
En un mundo digital donde a veces se prioriza la perfección, tú has sido parte de conversaciones muy valiosas sobre la aceptación personal, como dejarte ver sin filtros o incluso el tema del “bigote de amor propio”. Para ti, ¿qué significa realmente ser auténtica en plataformas como Instagram o YouTube?
Va muy de la mano con la respuesta pasada; pero también siento que hubo una era como de Instagram donde todo era perfecto, todo era súper curado, y justo lo estaba hablando con un amigo el otro día, que fuimos como de estas primeras generaciones de creadores que medio crecimos y nos quedamos con la idea de que todo tiene que ser perfecto y todo tiene que verse perfecto y perfectamente editado y curado.
Pienso que nos toca un poco desaprender eso, y a todos como creadores, nos toca regresar a la esencia de nuestro contenido, a lo que queríamos comunicar. No hablo de publicar o creer todo lo que ves, sino la esencia de lo que compartes, y creo que va a ser el próximo como “Big Deal” en la creación y en el consumo de contenido.
View this post on Instagram
Tu versatilidad es clave: desde fotos hasta vlogs y contenido de humor. ¿Qué tipo de contenido sientes que te nace más de forma natural y cuál es el que más te reta creativamente a la hora de conectar con tu comunidad? ¿Hay algún formato nuevo que te gustaría explorar?
Sorprendentemente el día de hoy el contenido que más disfruto hacer es TikTok. Yo diría que me hace sentir como lo que eran las historias en un principio, donde solo como podrías hablar y hablar y dejar como tus pensamientos plasmados en un vídeo sin importar tanto la estética de lo que estás compartiendo; se me hace un lugar muy seguro donde puedo solo ser.
No es que Instagram no lo disfrute, también lo disfruto muchísimo; pero entra esta otra parte mía que siento que esas dos partes existen en mí: como esta parte espiritual donde puedo hablar de todos esos temas, y luego existe esta otra parte de Pam que es como súper fashionista y que le encanta la moda, las bolsas y obviamente los viajes; esa parte de Pam que está más allá también existe en mí, entonces como que me gusta poder disfrutarlas las dos a su manera.
Y una nueva plataforma que me gustaría explorar es YouTube, y siento que no lo he hecho por miedo. ¿Miedo a qué? No sé, pero me gustaría explorar ese formato como más largo de contenido.
View this post on Instagram
En tus años de carrera, has trabajado con marcas importantes como Movistar o Puma. Con tu experiencia, ¿cómo ha cambiado la industria del marketing de influencia? ¿Qué factores son clave hoy para que una colaboración se sienta auténtica tanto para ti como para tus seguidores?
Lo más importante que yo he notado en la evolución de trabajar con marcas es que el día de hoy está mucho mejor regulado. Cuando empecé, siento que mucha gente te podía y no solo te podía, te veía la cara, o sea, no había como esta parte de que la creación de contenido fuera un trabajo, entonces no sabías muy bien cómo se cobraba, cómo se pagaba, etcétera, por esa parte, ¿no?
Por otro lado, yo siento que todavía no era algo como muy bien establecido o no había tanta credibilidad en eso, entonces las marcas como que todavía no tenían tanta confianza en los creadores de contenido, y el día de hoy siento que es un trabajo bastante respetado.
En este mismo sentido, algo que también he notado mucho es que como que antes se decía mucho como que nos, ¿cómo decirlo? Nos hacían chiquitos, como: ay, eres creador de contenido, ya sabes. O sea, como: ay, los creadores de contenido no hacen nada. Y siento que el día de hoy ya hay mucha gente que sabe el trabajo que conlleva ser un creador de contenido, que no es un trabajo fácil, que tienes que echarle muchas ganas.
Además, cuando trabajas como creadora de contenido también eres todóloga porque editas, tomas fotos, tomas vídeo, como mujer te maquillas, te peinas, eres tu stylist; entonces es un trabajo muy completo. Y siento que esa parte, el respeto al trabajo de un creador, ha sido la mayor diferencia que yo he visto de parte de las marcas. Y también como esta confianza de las marcas en que como creador sabes lo que estás haciendo.
View this post on Instagram
Has compartido abiertamente tu relación. Sin profundizar en la intimidad, ¿ha cambiado la forma en que vives las redes sociales el tener una relación en el ojo público? ¿Dónde trazas la línea entre lo que compartes y lo que prefieres mantener en privado?
No es novedad que yo he tenido varias relaciones públicas. Es agridulce porque siento que todo es miel sobre hojuelas hasta que se termina la relación, y luego obviamente entiendo que cuando tú compartes algo de una forma tan pública, al final la gente quiere respuestas cuando esta relación se acaba, ¿no?
Pero ¿qué te digo? Estoy enamorada del amor. No soy esa persona que dice: yo no voy a compartir mi relación; yo no puedo, me encanta compartirme cuando soy feliz, y también me encanta compartirme cuando no, ya sabes.
Siento que el punto es disfrutar, compartir lo que quiera compartir, lo que elegí publicar. Entonces, los comentarios que se puedan hacer al respecto al final vienen desde la gente que está en un lugar que no sabe la totalidad de mis relaciones. Las únicas personas que saben la realidad de mi relación somos mi pareja y yo, y estoy muy cómoda con eso.
Y, al final, lo que estoy compartiendo lo hago para que la gente disfrute, y que la línea de hasta dónde comparto la elegimos y mi pareja y yo. Me siento muy cómoda con eso, y sabiendo que al final mi pareja y yo tenemos la verdad universal, por decirlo de alguna manera. Y que los comentarios que se hagan vienen desde el hecho de alguien que está en una posición donde no nos conoce.
View this post on Instagram
Háblanos de un día promedio en la vida de Pamela McBeath. Si te desconectas del teléfono durante un par de horas, ¿refugio: un buen café en soledad, un podcast, ejercicio, o algo completamente distinto? La idea es conocer a la persona detrás de la pantalla.
Por mi trabajo nunca tienes a nadie que te esté correteando a qué hora tienes que hacer y cómo tienes que cumplir con las cosas. Obviamente, me agarró un punto en mi vida donde no tenía ningún horario: me despertaba tarde y me dormía tarde; pero me di cuenta de que esa rutina me hace inmensamente infeliz.
Así que fui experimentando hasta encontrar un sistema que me funcionara, y es el levantarme temprano. Me levanto normalmente a las seis y media de la mañana, saco a pasear a mis perritas, que me dé la luz del Sol. Después de eso me voy a hacer ejercicio, regreso a mi casa, me doy un baño y me alisto para lo que tenga que grabar, editar y entregar ese día; es como mi día a día.
Y la verdad es que sí me gustaría reducir mi tiempo en el celular, pero es complicado con mi trabajo porque pues estás creando, editando y subiendo constantemente. Entonces siento que es como por etapas, y hay etapas donde lo puedo hacer más; también hay etapas donde puedo reconectar más como con mi lado espiritual, que es cuando medito mucho, y son los momentos donde más en paz y en calma estoy en mi vida. También hay otras etapas donde todo es un poco de caos y no encuentro esos momentos, pero todo se puede balancear.
Fuera de eso, aprecio muchísimo mi tiempo con mi familia, con mi papá, con mamá, con mi hermana, donde puedo platicar con ellos y reconecto con ellos y conmigo misma. Lo mismo sucede con mi pareja, que adoro y que forma una gran parte de mi vida y de mi felicidad y todo, que es mi compañera. Entonces eso ni siquiera lo tengo como agendado: simplemente sucede y lo disfruto muchísimo.
Soy muy feliz en mi vida y estoy rodeada de bendiciones, y pues sí, la verdad no te podría dar como una rutina como tal porque mi vida sí es un poco de caos y se va definiendo día por día.
View this post on Instagram
Si pudieras viajar al pasado y darle un consejo a esa Pamela que estaba empezando, ¿qué le dirías? Y, mirando hacia adelante, ¿qué te emociona o te asusta más del futuro de las redes sociales como plataforma para seguir creando?
Le diría que no tenga miedo de mostrarse por lo que diga la gente, que al final es su historia, es su vida y ella tiene el control sobre eso. Pero al final siento que por más que me lo dijera, nadie aprende en cabeza ajena, y han sido todas esas experiencias las que me han enseñado a manejarlo mejor, a entenderlo y cómo hacerlo parte de mí. No cambiaría nada.
Agradezco muchísimo cada uno de los aprendizajes que he tenido. Y del futuro, la verdad es que nada me preocupa, nada me da miedo. Siempre he pensado que no puedes perderte si estás conociendo, y siempre he sido una mujer a la que le gusta mucho lo desconocido. Siempre pienso: todavía no conozco todas las canciones que van a ser mis favoritas, todavía no conozco a toda la gente que amaré. Igual y el día de mañana ya ni siquiera me dedico a esto o sí, quién sabe, y todavía no lo sé. Entonces no me da miedo nada acerca del futuro porque todo me emociona.
View this post on Instagram
Si el mundo digital no existiera, ¿qué crees que estarías haciendo? ¿Hay algún sueño o pasión fuera del celular que te gustaría seguir explorando?
La verdad es que yo quiero hacer de todo, y lo voy a hacer por puro gusto porque me apasiona saber cosas. Definitivamente la parte como del styling y la moda me llama muchísimo, y es algo que me veo haciendo. El diseño de interiores también me encanta, me gustaría explorarlo más. Otra cosa que ha estado muy presente en mi vida es la psicología: me apasiona muchísimo aprender y platicar de esos temas. Me veo dedicándome a algo así; no sé si tanto como terapias, pero sí estudiando sobre estos temas.
Para conocer más de Pamela
Gusto culpable digital: El trend o filtro de TikTok que más vergüenza te dé admitir que te encanta.
Siento que no tengo ninguno. Estoy muy peleada con el cringe. El hecho de sentir vergüenza por algo que tú ves en los demás, es no permitírtelo a ti hacerlo nunca. Entonces no soy muy de eso, o no me viene nada a la cabeza en este momento.
El DM soñado: Recibirías un mensaje para colaborar ¿de quién o qué marca?
Chanel definitivamente, o Revolve. Me gustaría mucho ir a Coachella con Revolve.
La foto que nunca publicaste: Cuéntanos sobre esa foto (sin publicarla, ¡no te preocupes!) que estuvo a punto de subirse, pero algo te detuvo.
Bueno, al final es una foto que sí publiqué; pero me parece importante explicarlo. Alguna vez, cuando iba empezando, apenas tenía 17, 18 años, me tomaron una foto en una fiesta y ya estaba un poco dañada, ya sabes, ya estaba cansada, no andaba al 100. Del mismo modo, el maquillaje ya no lo estaba dando todo, el pelo tampoco, yo tampoco, y me tomaron una foto. ¡Era una fiesta!
Y alguien me escribió para amenazarme que iban a subir esa foto. Me acuerdo de que en ese momento me temblaban las manos, me temblaba el cuerpo y quería llorar. Le conté a mi mamá y me dijo: “Súbela tú”. Yo la cuestioné: “¿cómo que la suba yo? Si me están extorsionando literal”. Entonces mi mamá me explicó lo siguiente: “Sí, pero te permites ser todo, te permites ser humana, te permites ser esa persona que no sale bien en todas las fotos, te permites ser esa persona que a veces se ve mal, que a veces está mal maquillada, que a veces está mal peinada, y también eres eso”.
Y subí la foto, temblándome las manos y queriendo llorar. Siento que fue un momento clave para mí porque tenía tanto miedo de hacerlo y aun así lo hice. Y me di cuenta de que no pasó nada, al contrario, mucha gente como que pues se identificó con eso. Para mí fue mágico eso, y el que me dijera “súbela tú” resultó revelador.
View this post on Instagram
¿Cómo quieres que sea este año para ti?
Quiero que sea amable conmigo, pero la verdad es que hoy yo todo lo disfruto, hasta cuando la vida se pone difícil, la disfruto. Entonces me da mucha emoción ver lo que este año traiga y los demás, y de estar aquí compartiendo mi vida.
Sigue a Pamela en Instagram: @pamemcbeath
Créditos
Fotos por: @pacodiaz y @asfemat
Producción y Arte: @pdpmedia
Styling: Dante Albertti @dantealbertti
MUA: Carlos Morales @cmorbeauty
Estudio: PDP MEDIA @pdpmedia
Agencia: @creators.igency
PR: @frontallmediamx
Entrevista: David Patiño Torres @bavidbavid